EL DEBATE PRESIDENCIAL DE CERNECO Y DENDE FUE UN RECITADO DE FALSAS PROMESAS
El Presidenciable por el Frente Guasu coincidió con la percepción generalizada de la ciudadanía sobre el debate presidencial de CERNECO y DENDE, calificándolo de superficial y predecible. “Ese no fue un debate. Lo que vimos ayer fue un panel con candidatos que tenían preparadas sus respuestas con anticipación, y que fueron a recitar allí sus falsas promesas. Digo falsas promesas porque sabemos quiénes son, los conocemos bien y ya no engañan a nadie”, expresó Carrillo Iramain durante el recorrido que realiza por el departamento de Itapúa el día de hoy desde tempranas horas.
Según el candidato del FG, la ciudadanía perdió una enorme oportunidad de ver un auténtico debate, donde se contrapongan diversas ideas sobre el futuro del país. “Además del formato, aquí hubo un problema de fondo. Como dice el refrán, ‘entre bueyes no hay cornadas’. Los candidatos que estuvieron allí representan a un solo sector, a las 100 familias que gobiernan al país desde la guerra de la Triple Alianza. Son los candidatos complacientes con sectores que dominan el país a detrimento de las grandes mayorías”, afirmó Carrillo Iramain.
“¿Qué tipo de debate se puede dar con gente que propone lo mismo de siempre, con algunos matices de diferencia que en su totalidad son irrelevantes?”, agregó, y consideró grave que las propuestas progresistas no hayan tenido cabida. “El hecho que los candidatos con propuestas alternativas, progresistas, hayamos sido excluidos se vio reflejado en la superficialidad del evento”, dijo.
Para Carrillo, la exclusión del debate se da por una estrategia de marginalizar e invisibilizar toda candidatura que incomode a los sectores de poder. “Nos excluyeron porque tienen miedo de escuchar lo que les vamos a decir sobre Curuguaty, sobre las tierras malhabidas, sobre Monsanto, sobre RTA, sobre el impuesto a la soja. Tienen temor porque como transmiten en cadena nacional el debate, existen altas chances que la gente cambie de opinión”, reflexionó. “El objetivo final es cerrar la disputa a la Presidencia entre los partidos tradicionales y de esa forma mantener el orden de las cosas, beneficiando a unos pocos, a los de siempre”, concluyó.