LA DERROTA DE LA CONCILIACIÓN
Con el juicio polÃtico que tumbó al gobierno de la alianza patriótica para el cambio cayeron muchas esperanzas de mejor vivir, pero existen dos cuestiones fundamentales que fueron heridas profundamente,  y que tardará años en ser recuperadas, si es que se recuperan: 1) el intento desordenado pero sincero de construir un gobierno de conciliación de clases, grupos y sectores y 2) el proyecto de una integración continental inspirada en los principios constitucionales de solidaridad, libertad e igualdad. En esta ocasión, nos ocuparemos del primer punto.
En efecto, mientras en el MAG se avanzaba intensamente en la agricultura vigente, con el Senave se intentaba incorporar otra visión y modelo, el MOPC emprendÃa obras públicas, en Itaipú se renegociaba como nunca antes se habÃa hecho ( se logró un éxito rotundo),  se terminaba Yacyretá, se expandÃa el crédito para hogares de clase media alta, la SAS invertÃa en los pobres, el gobierno no solicitó la expropiación de una sola hectárea, salvo para los indÃgenas, cero creación de impuestos, aumento de las reservas monetarias y estricto control de la deuda eterna. En el Palacio de López se recibÃa a carperos y ganaderos, inversionistas extranjeros y beneficiarios de la ayuda social. Esto molestó sobremanera a algunos poderosos; históricamente, la derecha reaccionaria consideró siempre los valores de la democracia, el diálogo, la solidaridad, como un elemento fundamental de debilidad y caos destructivo. Por eso critican tanto el protocolo para desalojo, que tanto hablar! plomo directo y punto, como ahora en Caaguazú, donde se aprestan a quemar y rastrojar 30 casas!. Asà nomás, sin protocolo, de cuajo y sin piedad. Ya Aquino –UGP Caaguazú- crÃtica duramente al Ministro del Interior C. Caballero, lo emplaza, lo trata de flojo.
Un paÃs próspero macroeconómicamente, injusto en la distribución de riquezas y grandes privilegios para unos pocos sectores, para mantener el orden tiene solo un camino: rigor del palo y la ley para muchos, y tolerancia medio ambiental y aduanera para esos mismos pocos. Grandes proyectos de subsidio eléctrico para una mega empresa, cero subsidio para la industria nacional.
El discurso lo marcan Aquino, Sánchez y Cristaldo UGP: ministro del interior flojo, campesinos delincuentes,  carperos en la cárcel, nosotros somos el sector productivo, los demás haraganes, etc. Vean como amonestan a las autoridades, le advierten, le dicen que se porten bien o pueden correr la suerte de Lugo, etc. Esto sà es prédica del odio y de la lucha de clases para aplastar a los más débiles.
La sociedad debe contener y desarrollar el conflicto, pero el Estado debe buscar siempre el interés general, no puede ser instrumento de represión de un solo grupo. Se tratarÃa  de un Estado corporativo o de feroz instrumento de clase, la historia enseña que Estado Liberal y Estado de Derecho han ido siempre de la mano y  cuando uno cae arrastra al otro. Que no ocurra eso en Paraguay.
Pretenden dividir a nuestra querida patria en dos grupos irreconciliables: los que trabajan y los bandidos, los decentes y los zurdos, los patriotas y los antipatriotas, exactamente como pregonaba la voz del coloradismo hace treinta años. Parafraseando a Machado, Paraguayito que al mundo bienes te guarde Dios, entre un Paraguay que nace y otro que muere, cuál de ellos te ha de recibir. En ese escenario cada vez cobra mayor fuerza y protagonismo la derecha reaccionaria perenne, la que vivió muy bien con Stroessner, que resurge continuamente bajo las más diversas vestimentas pero con el rencor de siempre hacia los valores de la democracia plural y tolerante (Bobbio).
En abril no será cuestión de sumar votos o ganar tal o cual proyecto, sino de que electoral y polÃticamente sobrevivan los sectores democráticos y abiertos al diálogo, el Paraguay de la convivencia, el trabajo y la esperanza. Debe ser el objetivo de los sectores democráticos.